Nuestro Padre Jesús de la Lealtad Despojado

La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Lealtad está siendo realizada en los talleres de los imagineros cordobeses Pablo Porras y Juan Jiménez. Ambos son autores de Nuestro Padre Jesús de la Salud Despojado de Menjibar (Jaén) o de María Santísima de la Quinta Angustia de Córdoba entre otras benitas imágenes.

Si deseas contribuir económicamente con la hechura de Jesús de la Lealtad Despojado, puedes ponerte en contacto con nosotros mediante nuestro whatsapp 644 86 17 24 nuestro correo contacto@lealtaddespojado.es o haciéndonos un ingreso en la cuenta de la Hermandad:

CAJA ALMENDRALEJO

ES57 3001 0043 3843 2001 7910

Pasaje bíblico

Lectura del Evangelio según san Juan 19, 23 – 24

Los soldados… cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: «No la rasguemos, sino echémosla a suertes, a ver a quién le toca». Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica». Esto hicieron los soldados.

Jesús queda desnudo. El icono de Cristo despojado de sus vestiduras es rico de resonancias bíblicas: nos devuelve a la desnudez inocente de los orígenes y a la vergüenza de la caída (Gn 2, 25; 3, 7).

En la inocencia original, la desnudez era la vestidura de la gloria del hombre: su amistad trasparente y hermosa con Dios. Con la caída, la armonía de esa relación se rompe, la desnudez sufre vergüenza y lleva consigo el recuerdo dramático de aquella pérdida. La desnudez significa la verdad del ser.

Jesús, despojado de sus vestiduras, tejió en la cruz el hábito nuevo de la dignidad filial del hombre. Esa túnica sin costuras queda allí, íntegra para nosotros; la vestidura de su filiación divina no se ha rasgado, sino que, desde lo alto de la cruz, se nos ha dado.